Referencia: 84367
Marca: Kerzenfarm
Portavelas carrusel mágico Búhos de la suerte
Cinco búhos giran despacio alrededor de la llama, como pequeños guardianes nocturnos que velan tu salón. Una escena con encanto para las noches más tranquilas.
Un jardín de flores recortadas envuelve el vaso de cristal, coronado por cinco mariposas de metal que cuelgan inmóviles hasta que se enciende la mecha. En cuanto la llama prende, el aire caliente asciende y las mariposas comienzan a moverse, como si echaran a volar de verdad, dejando su silueta suspendida sobre paredes y muebles.
Aquí no interviene ningún motor: el propio calor que desprende la vela es lo único responsable de que las alas giren sin parar.
Una pieza ligera y bonita, ideal para regalar a quien encuentra la calma en los pequeños detalles de la naturaleza.
Bonito detalle
El carrusel mágico queda ideal encendido por la noche.
El carrusel mágico queda ideal encendido por la noche.
Referencia: 84367
Marca: Kerzenfarm
Cinco búhos giran despacio alrededor de la llama, como pequeños guardianes nocturnos que velan tu salón. Una escena con encanto para las noches más tranquilas.
Referencia: 84408
Marca: Kerzenfarm
Cinco dragones alzan el vuelo en círculo en cuanto enciendes la vela, proyectando sombras de fantasía sobre la pared. Un toque épico para quienes aman lo mágico.
Referencia: 84386
Marca: Kerzenfarm
Cinco balones giran despacio en cuanto enciendes la vela, como si el partido nunca terminara. Un detalle divertido para los amantes del fútbol en casa.
Referencia: 84344
Marca: Kerzenfarm
Cinco lunas crecientes, cada una con dos gatos sentados mirando las estrellas, empiezan a girar en cuanto enciendes la vela. Un pequeño espectáculo nocturno para los amantes de los gatos.
Referencia: 84403
Marca: Kerzenfarm
Cinco pequeños globos aerostáticos, con su forma abombada característica, empiezan a elevarse en círculo en cuanto enciendes la vela. Un viaje de fantasía para tu salón.
Referencia: 84362
Marca: Kerzenfarm
Cinco pájaros sobre ramas floridas giran despacio con el calor de la vela, proyectando su canto silencioso en forma de sombra. Un toque natural y cálido para el salón.